El pueblo más inteligente del mundo.

Este cuento lo leí el otro día en la biblioteca y se los voy a contar.

Todo empezó en algún recuerdo extraño de alguien o señales esparcidas que en distintos espacios no son nada del otro mundo pero cuando todos contaban sus historias estas coincidían juntas todo tenía sentido, absolutamente todo.

Ese pueblo era pequeño y era un cliché sobreviviente donde el pasto era verde, el cielo azul con nubes todo el tiempo, las casas pequeñas, los patios gigantes y casi todo se hacía a mano, los ranchos eran de las actividades que redituaban económicamente al lugar.

Unos dicen que estaba en los mosquitos, que esos animales del diablo siempre esparcían rumores y enfermedades, un día se levantaron los niños antes de lo normal e hicieron un nuevo sistema de alimentación para las vacas.

Al otro los señores mayores tuvieron una de las pláticas más interesantes y tristes que habían tenido y eso que se conocían de hacía 30 años, las cosas estaban cambiando eso no es la noticia, la noticia es que al parecer se había esparcido un virus pero no hay que ponerle la etiqueta de enfermedad que hacía que el IQ de todos se incrementara y básicamente para términos simples que todos se convirtieron en genios.

Era un pueblo de genios, comenzaron a hacer todo tipo de experimentos contribuciones y cayeron en hábitos como leer y escribir casi diario, devoraban libros que tenían polvo en la biblioteca, el fin de mes todos habían terminado de leerlos. Además de hablar diferentes idiomas, entre ellos el inglés.

Cada quien tenía sus habilidades, no todos solo eran inteligentes sino que sabían aplicar lo que sabían. Esta maldición de saber tanto tiene sus contras ya que te hace un poco infeliz saber los diversos riesgos que tenemos por el simple hecho de ser humanos, vivir y existir.

Comenzaron a crear competencias, no sé sabe si para probar un punto o por genuina diversión, los más “tontos” se coronaron como los más inteligente el orden social había cambiado para siempre, tardaron unos 2 meses en que los demás países se enteraran de esto.

Fue gracias a un viajero que lo subió a redes sociales, solo notó que todos eran inteligentes, era la única atracción turística que había. Sin embargo las cosas de la vida nunca son gratis venía con un costo que quisieras o no tenías que pagar.

Al momento del virus te daba un año de vida decente porque comenzabas a envejecer de una forma alarmante, era como haberte tragado 30 años en 3 meses, los niños crecían para volverse a encorvar, los adultos mayores no sobrevivieron, era demasiado voraz.

Por desgracia no sabían cómo se transmitía o como pararlo porque entre más gente lo visitara gracias a ese sitio de inglés en línea que anunciaba ese lugar constantemente más gente disfrutaba ser un genio pero comenzaba su cuenta regresiva, todos terminaban muertos.

Visita Harmon Hall

No es como si fuéramos a ser inmortales pero definitivamente nadie quisiera envejecer a esa velocidad en esas condiciones, simplemente no lo valía por unas redes neuronales más eficaces aunque hubo turistas que con mucho gusto abrazaron esta enfermedad y la disfrutaron.

El pueblo ahora está en cuarentena nadie puede entrar o salir, hay distintos estudios en progreso pero ninguna conclusión.

REFERENCIAS: YouTube, Harmon Hall y Wikipedia