Rodeada de niños.

Después de trabajar tanto tiempo dedicada a la educación una vez que me jubile decidí tomar un año sabático para descansar y relajarme pues me sentía agotada de las jornadas laborales ya que cuando se es maestra de preescolar nuestra labor no termina en las aulas puesto que por las tardes debía preparar la clase del siguiente día así mismo el material necesario, esto parece sencillo pero no es así dado que en esta etapa se tiene el deber de estimular la inteligencia y capacidad de los niños de tal forma que les guste y disfruten asistir a la escuela pues existen reportes basados en estudios científicos los cuales aseguran que los niños que reciben esta educación tienen mayor probabilidad de llegar a cursar la universidad.

Por ello es que siempre considere muy importante hacer un compromiso al cien por ciento, mi vida giraba alrededor de mis alumnos, ya que en algunos casos los papás solo dejan a los pequeños en la puerta sin materiales para trabajar por muy simples que fueran estos, incluso me atrevo a decir que los llevan como para descansar de ellos; en ciertas situaciones debemos hacerla de mamás y participar con ellos en las llamadas mañanas de trabajo que precisamente se  organizan con la finalidad de que los padres e hijos participen y se involucren de manera activa; en otras ocasiones debemos de servir como psicólogas, enfermeras o lo que se necesite. La docencia es una hermosa labor que adoro a pesar de lo estresante y demandante que es pero eso no fue ningún impedimento para que siempre la desempeñara con mucho amor.

A pesar de los años y de tantos alumnos que pasaron por mi aula recuerdo a muchos de ellos pues dejaron un recuerdo en mi memoria algunos me hacían cada pregunta que lograban hacer que me sonrojara, otros evidenciaban a sus papás y hermanos, otros por amorosos ya que en esta edad los niños no se inhiben fácilmente son muy expresivos y no tienen prejuicios; entonces al concluir con mi ciclo laboral supuse que me merecía unas largas vacaciones.

Mi esposo me aconsejo tomar por lo menos un mes sin hacer nada de nada para pensar con calma a que me dedicaría pero ni siquiera habían trascurrido tres semanas completas y ya estaba desesperada por lo que por las tardes salía a caminar y recorrer las calles de Chimalhuacán municipio en el que vivo y también me fastidie; de modo que una vez a la semana mi hermana y yo nos reuníamos íbamos a diferentes cafeterías, restaurantes, museos y todo lo que se nos ocurría, un día caminamos sin rumbo íbamos muy entretenidas con la plática cuando nos encontramos de frente un gran negocio llamado básculas digitales DF este llamo completamente mi atención ya que encontramos unas muy modernas a muy buen costo, al salir de ahí cada una regreso a casa.

Por la noche antes de dormir le comente a Mario mi esposo sobre una idea que tenía en mente le dije que deseaba tener su apoyo para invertir y poner en la pequeña accesoria de mi casa una dulcería con venta a granel puesto que no pude evitar salir del negocio aquel sin comprarme una báscula pequeña que me serviría a la perfección, en ese momento Mario hizo una ligera sonrisa diciendo —lo que tu deseas es convivir nuevamente con pequeños verdad- sin pensarlo mucho, me di cuenta que efectivamente él tenía razón disfruto estar rodeada de niños. Entonces el siguiente fin de semana sin poner un solo pero me acompaño a comprar lo necesario para emprender mi plan ahora solo espero que este sea un buen negocio.

Date una vuelta por: YouTube, La Casa de la Báscula , Psicologíay mente